En Santo Domingo, la campana sonó por última vez en la escuela Judith Varela de Esturillo Portales, establecimiento unidocente del sector rural de la comuna parque. Y es que luego de 63 años de funcionamiento ininterrumpido, el establecimiento rural cerró sus puertas con los últimos cuatro egresados de sus aulas. ¿La razón? En la zona aledaña ya no hay niños en edad escolar, por lo que no existen alumnos que necesiten actualmente de ella.

Para cerrar este proceso de más de sesenta años, su profesores junto a los alumnos, apoderados, vecinos y autoridades, se reunieron en un acto de cierre del año escolar, donde recibieron un reconocimiento especial no solo los alumnos egresados, sino todos aquellos que de una forma u otra ayudaron en el crecimiento y desarrollo de este colegio.

Un cierre de año escolar lleno de emociones, recuerdos y nostalgia, pero con la tranquilidad de haber preparado a grandes jóvenes y niños, muchos ex alumnos hoy profesionales, todos listos para enfrentar el mundo fuera de su sala de clases. Así lo comenta Gustavo Martínez, profesor a cargo de los alumnos “Me siento contento porque todo lo que he hecho ha dado sus frutos y los niños y los apoderados lo reconocen. Siempre hemos tenido buenos resultado en el tiempo, por eso tengo sentimientos de felicidad siento que el deber está cumplido”.

El alcalde de la Comuna, Fernando Rodríguez Larraín, tampoco quedó ajeno a lo que implica el cierre definitivo de este establecimiento educacional apuntando que se encuentra bastante agradecido por la labor ejecutada. “Estoy Agradecido de los niños y de la comunidad que confiaron en nosotros, también agradecido del profesor Gustavo por el compromiso. Siempre fue una escuela que obtuvo importantes logros gracias al trabajo del profesor y sus alumnos”.

En la oportunidad los alumnos presentaron una obra de teatro llena de enseñanzas y con una perfecta puesta en escena, lo que dejó aún más claro que los alumnos egresados de allí pueden alcanzar cualquier reto que se propongan y es que la Escuela Portales cerró sus puertas en lo alto: Con excelentes resultados en el Simce, cursos de lombricultura e incluso un huerto propio con taller de hidroponía.

El recinto es un inmueble municipal, por lo que permanecerá bajo su administración a la espera de concretarse proyectos de utilización del espacio que pudieran servir al resto de los establecimientos de la comuna.