Asegurar la calidad de vida y el carácter fundacional de Santo Domingo es el principal objetivo del nuevo Plan Regulador de dicha comuna, el que inició su proceso de licitación en marzo de este año.
Sobre los objetivos del nuevo instrumento de planificación, su alcalde, Fernando Rodríguez Larraín, sostuvo que “no podemos perder el sello que nos distingue como comuna, que es la calidad de vida de nuestros vecinos y visitantes, una comuna poco densa y con plazas y espacios públicos, con bajísima tasa de criminalidad, que corresponde al carácter fundacional de Santo Domingo”.
Como dato no menor está que Santo Domingo es conocido como la Comuna Parque y no por algo antojadizo: hoy es uno de los centros urbanos chilenos con mayor superficie de áreas verdes por habitante, alcanzando 25 hectáreas en el área urbana y mucho mayor en la zona rural.
Actualmente existen muchos desafíos para la Comuna Parque. El que ha marcado la coyuntura es la posibilidad de la construcción de un puerto de gran escala en San Antonio, hecho que podría transformar a Santo Domingo en su barrio dormitorio.
“Al posible nuevo Puerto de San Antonio se suma que Santo Domingo ha crecido exponencialmente en los últimos años”, indica el edil.
Hoy son muchas las personas que piensan en comprar terrenos y viviendas en Santo Domingo, a quienes se les garantiza seguir teniendo buena calidad de vida. “Para quienes quieran vivir o comprar una vivienda en Santo Domingo les vamos a seguir ofreciendo las mejores condiciones: ser un barrio residencial, no denso, con áreas verdes, con cercos vivos, privilegiando las vistas hacia el borde costero, entre otras, y así cautelaremos que podamos tener un barrio tranquilo”, comentó el alcalde.
Asimismo, el edil indicó que el Plan Regulador vendrá a ordenar algunos temas, corregir otros, pero seguirá por la misma línea.
Otro aspecto a trabajar que Rodríguez Larraín considera importante es que “queremos tener un buen espacio público, con buen equipamiento y mobiliario urbano, con mejoramiento de calles, de áreas verdes”, indica. Sin embargo, el gran desafío está por ejemplo en un sector donde no existen plazas y el municipio deberá ver la posibilidad de proveerlas para poder acoger a las familias de la mejor manera posible. De igual forma servicios básicos y comercios que permitan mantener la visión de la comuna.

En el instrumento de planificación también se definirá el uso del suelo, de la subdivisión predial, de la densidad y de la altura de las edificaciones, además de otros.
Un conflicto que escapa del Plan Regulador es la expansión no regulada del sector rural, donde preocupan los humedales del sector El Yali, además de otros, lugares donde la municipalidad ha realizado estudios de riesgos, tanto naturales como antrópicos.
Otro aspecto que se debe trabajar es la subdivisión y poblamiento descontrolado del área rural, que se ha visto sobrepasada por el creciente mercado inmobiliario. Hoy se puede ver cómo se han expandido asentamientos humanos en sectores rurales de la comuna, tales como El Convento,
Caleta Mostazal, Las Salinas y otros, aumentando también en consumo de agua, la demanda de aseo, ornato y seguridad en desmedro de la población que históricamente ha habitado en esos sectores. Asimismo problemas asociados con irregularidades graves como la venta de derechos burlando normas jurídicas de subdivisión de predios, consecuencias como efectos ambientales no deseados: tala de bosques, aprovisionamiento de agua, impacto en la flora y fauna, daño a los humedales, entre otros.